Mientras tú duermes, alguien cuida siempre de ti.
Vigila tus sueños sin pestañear ni cabecear.
Tiene toda la potestad para calmar los vientos,
que invaden tu cabeza llenándola de pensamientos,
que intentar hacerte naufragar en un mar de desesperación.
Pero hay un susurro que te habla muy despacio,
es la voz del Amado que quiere llenarte de paz.
Acaricia tu frente, aunque no lo puedas ver,
te mira con ternura, aunque no lo alcances mirar.
Cuenta tus cabellos, aunque tú ni siquiera conoces,
cuántos son en total. Es porque Dios te creó y sabe
lo que es mejor para ti. No desesperes, está tormenta
también pasará.
-Sustancia Poética
By: Brendaliz Avilés

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